LOS AMORES DE LA GATA COQUETA
LOS AMORES DE LA GATA COQUETA

Los amigos son ángeles que sujetan tus alas, cuando estas no pueden recordar como volar. Anonimo



Una semilla germinada con amor, será mañana una hermosa flor...

sábado, 22 de mayo de 2010

Una mujer desnuda y en lo oscuro


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Mario Benedetti y Juan José Torres en declamación

sábado, 15 de mayo de 2010

Es natural


Me he acostumbrado tanto a ti
a tu voz
a tus miradas
a tus manos a tu piel
al olor de tu piel
a tu boca
al sabor de tus besos
a tu sexo
a la forma que tienes de hacer el amor
que a veces pienso que eres la única mujer
en todo el universo
y que no podría amar a otra
porque las otras
mi amor
sencillamente no existen.
Siempre me he preguntado
porque te amo y te deseo tanto.

Nunca encontré la respuesta.

Si alguien me preguntara porque los árboles
florecen en primavera
tampoco sabría qué responderle.

Quizá le diría es natural.

Es natural
que los arboles florezcan en primavera
y que pierdan sus hojas en el otoño
que los peces habiten en el mar y en los ríos
que el pájaro vuele
que el viento silbe cuando sopla
y la lluvia fertilice los campos
es natural.

Y es natural
que cada macho tenga su hembra
y cada vida su muerte
que la luna gire alrededor de la tierra
la tierra alrededor del sol
y yo alrededor de ti.

Es natural mi amor
como el color de tus ojos
como la redondez de tus senos
como el aire que respiramos.

Y es natural que yo esté enamorado de ti
de quién más podría estar enamorado.

Es natural mi amor
es natural.

GIAN FRANCO PAGLIARO


Gian Franco nació en Nápoles (Italia) el 26 de julio de 1941.

Comenzó como cantante en su ciudad natal y en 1956 empaco sus maletas y viajó a Buenos Aires, Argentina; tenía apenas 15 años de edad. Allí pronto Gian Franco se hizo conocer por su talento, poseedor de una voz de barítono y un delicioso sabor napolitano rápidamente escalo los peldaños de la fama. Se considera un argentino con corazón italiano.

En 1967 graba su primer éxito: Ciao amore ciao. Al que siguieron: Amigos míos me enamoré, No te vayas entonces, Si me olvidas te olvido, El extranjero, Un ramito de violetas, La balada del boludo, Ámame ahora, Este amor desordenado, entre otras.

En 1970 gano el IV Festival Buenos Aires de la Canción con “Las cosas que me alejan de ti”. Al año siguiente estrenó en el mismo festival la provocadora canción: Yo te nombro Libertad, que fue descalificada pero que se convirtió en símbolo de los años 70.

De este poema-canción, Pagliaro ha dicho: “No me explico cómo mi poema-canción "Yo te nombro" es atribuido, en toda la web, a Paul Eluard y nadie hasta ahora lo ha desmentido ni ha corregido el error". El poema de Eluard se llama Libertad y sería dificil negar la semejanza de textos, entre la canción y el poema. Sea o no una musicalización del poema de Eluard, la canción "Yo te nombro" cantado por Pagliaro y por otros cantantes, como Nacha Guevara, es una excelente canción, que ciertamente marcó una época.

Ha musicalizado los poemas de José Martí, de Rubén Darío y de Pablo Neruda. Escribe poesía y la declama, además de insertar declamaciones entre sus canciones.

domingo, 9 de mayo de 2010

Tu, que nunca serás

Sábado fue, y capricho el beso dado,
capricho de varón, audaz y fino,
mas fue dulce el capricho masculino
a este mi corazón, lobezno alado.

No es que crea, no creo, si inclinado
sobre mis manos te sentí divino,
y me embriagué. Comprendo que este vino
no es para mí, mas juega y rueda el dado.

Yo soy esa mujer que vive alerta,
tú el tremendo varón que se despierta
en un torrente que se ensancha en río,

y más se encrespa mientras corre y poda.
Ah, me resisto, más me tiene toda,
tú, que nunca serás del todo mío.

Alfonsina Storni

Alfonsina Storni Martignoni (* Sala Capriasca, Suiza; 29 de mayo de 1892 –† Mar del Plata, Argentina; 25 de octubre de 1938), poeta y escritora argentina del Posmodernismo.