LOS AMORES DE LA GATA COQUETA
LOS AMORES DE LA GATA COQUETA

Los amigos son ángeles que sujetan tus alas, cuando estas no pueden recordar como volar. Anonimo



Una semilla germinada con amor, será mañana una hermosa flor...

lunes, 5 de mayo de 2014

Recuperando el tiempo perdido...



María del Carmen! Una del trío de las amigas, recuerdas? Hasta les hice un poema, no sé si lo recordarás (ahora lo busco). Aquí está:

Tengo dos francas amigas
Me abrieron su corazón
Nos leímos, nos acercamos
Nos pusimos atención.

Las tres estamos lejanas
La del punto medio soy yo
Una es de la Argentina
La otra en España nació.

Nuestra amistad es milagro
En un mundo como el de hoy
Donde cunde el materialismo
Dos joyitas me dio Dios.

Una razón extraña,
Pongan mucha atención:
Una es la Gata Coqueta
Un sobrenombre eligió
Pero por nombre llevan
Carmen y Carmen las dos.

Gracias queridas amigas:
Cuánto aprecio su amistad
Su apertura y tantos detalles
Llenos de generosidad
En voz alta puedo decirles
¡Son amigas de verdad!

Muchísimas gracias por tus palabras tan bonitas. No dejemos de estar en contacto, hace tanto tiempo que nos perdimos.
Recibe un abrazo muy grande.


 María Renée Batlle Castillo
Guatemala 



María Renée el tiempo a ti y a mí nos ha distanciado (no siendo el caso de Mari Carmen que con ella estoy en activo a cada momento) y ese mismo tiempo que nos ha separado nos ha vuelto a unir en otro espacio y entorno, para continuar abrazando los mismos sentimientos en estado puro como años atrás.
Cuando las semillas de la amistad se han sembrado en tierra fértil y son regadas con el rocío del amor universal, florecen con solo mirarlas sin importar lo más mínimo los años transcurridos.

Gracias María Renné
por haber sido y ser una amiga tan especial
para mí y para los demás amigos
como es el caso de Mari Carmen mi otra tocaya.


Pd)Voy hacer un alto en el camino... Me ausento hasta que nuestras letras se vuelvan a reencontrar dándose un entrañable y efusivo abrazo de bienvenida...

Os dejo mi cariño en un beso y todo el aprecio que he recopilado en todo este tiempo para cada uno de vosotros, ya que habéis pasado a formar parte de mi familia, habitando en un lugar privilegiado de mi corazón.

TE QUIERO AMIG@!!!!!!!!!!!!!!

Atte.
María Del Carmen

sábado, 26 de abril de 2014

Un día muy especial!!



La gata cumpleañera en este momento se encuentra ensimismada, jugueteando con la bola que le recuerda que hace hoy seis años que ha visto la luz por primera vez en estos medios, para conocer y hacer grandes amigos.

Ya hace rato que quiero que me preste atanción y se hace la interesante, porque está padeciendo las consecuencias  de un subidón emocional tan fuerte que no encuentro el modo de hacer que recobre de nuevo la normalidad.

Los regalos de los amigos la esperan y tengo que hacerme como si no la viese por breves intervalos de tiempo, para que se encuentre a ella misma y repose, antes de que llegue el momento de recibir a los invitados.

Quería preguntarle si iba sacando la tarta y el champan para que ella fuera sirviendo a los amigos y obtengo por respuesta algún que otro débil maullido llegando a la conclusión de que tengo que ser yo la que converse y atienda a sus invitados...

Por lo pronto iré poniendo la tarta sobre la mesa, que de seguro se le irán poniendo los bigotes largos a esta Gatita mimosa, cuando le llegue el aroma del cacao sintiéndose atraída por la tentación de no perderse el festín...


Voy partiendo el primer trozo de tarta que tiene una pinta deliciosa, para engatusar el ego de la glotonería de nuestra amiga coquetuela, a ver si consigo que se desperece y deje de jugar con la susodicha bolita y se integre a la fiesta.


La última baza que me guardaba era descorchar la botella de cava y cuando escucho el tapón salir disparado entre ruido y burbujas, se levantó sin pensárselo más y de un salto se subió a su asiento preferido para presidir la mesa.

Despacio va recobrando la normalidad, sucede que le doy a veces demasiadas alas siendo la víctima de mis propias consecuencias...

Y eso que aún no ha visto el primer regalo... Un gatito bebiendo en el estanque con una dedicatoria e imagen de fondo preciosa, que de nuevo no va a saber en qué astro del universo se encuentra!! Y seré yo la encargada de darle las gracias de su parte a Ambar, que ha tenido la deferencia de traerle tan exquisito regalo acompañado por un texto poético digno de mención!!

 El café y detalle como recuerdo de la celebración se encuentran en el salón de la La gata coqueta.


Querida Mari
Un muy Feliz cumple-blog
 En este  abril del 2014
Estas cosas, solo me pasan a mí
Llego para felicitarte
Siento una sed tremenda
Me acerco para beber
Y hasta en el agua, te vi
Otro año más que pasa
Otro más que caminamos
Hacia esa recta final
Que todos nos acercamos
Pero caminar contigo
Hace ameno el camino
Mientras reímos y hablamos
Gatita que ronroneas
Y andas por los tejados
No te apartes de mi alero
Quédate siempre a mi lado
Un abrazo

Ambar



Abrazos como estos no se reciben todos los días, son tan entrañables como afectivos que rozan el arpa de los sentimientos, emitiendo una música celestial, que más que música es un conjunto de leves sonidos combinados entre sí armónicamente por los ángeles...

Muchas gracias Ambar por regalarnos estos momentos tan extraordinarios como bellos, que hacen que cada día ame y le rinda más culto al honor de la amistad, que entre todos alimentamos con el rocío de las estrellas y la ternura silenciosa de las letras.  

Un cordial saludo,
 Estando todos invitados a este feliz acontecimiento!!






Recibir tan bonito detalle
de las manos del artista José Pareja
engalana la amistad y la envuelve
con motivos de agradecimiento afectivo.

Atte.
María Del Carmen


El blog de "La gata coqueta coqueta" celebra el cumple_blog
El blog de  "Mis caricias del alma" también participa.

Gracias a todos por vuestras atenciones!!

Atte.
María Del Carmen

 

sábado, 15 de marzo de 2014

Cuando los astros se apaguen en el cielo

    
 Espero tu sonrisa y espero tu fragancia
por encima de todo, del tiempo y la distancia.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo

regresarás... sé sólo que te estaré esperando.

En lo alto del bosque y en lo hondo del lago,

en el minuto alegre y en el minuto aciago,

en la función pagana y en el sagrado rito,

en el limpio silencio y en el áspero grito.


Allí donde es más fuerte la voz de la cascada,
allí donde está todo y allí donde no hay nada,


en la pluma del ala y en el sol del ocaso,
yo esperaré el sonido rítmico de tu paso.


Comprendo que de mí ya se ría la gente

al ver cómo te espero desesperadamente.

Cuando todos los astros se apaguen en el cielo,

cuando todos los pájaros paralicen el vuelo

cansados de esperarte, ese día

lejano yo te estaré esperando todavía.


No importa: aunque me digan todos que desvarío,

yo te espero en las ondas musicales del río,

en la nube que llega blanca de su trayecto,
en el camino angosto y en el camino recto.


Niño, joven o anciano, sonriendo o llorando,

en el alba o la tarde, yo te estaré esperando,

y si me convenciera que ese ansiado día

no habría de llegar, también te esperaría.
 


 José Ángel Buesa. 
Recitado por Cristina Yuste

domingo, 2 de marzo de 2014

Soneto de amor


Soneto

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.


Poema de Francisco Luis Bernárdez. 
VOZ: Pedro Bau.

Poema que es un canto al amor,
como tengo por costumbre en este espacio dedicarle.

Solo que en este caso ha sido un dulce detalle
de mi amiga Carmela, con el que me ha obsequiado
por comentario, una de otras tantas de sus delicadezas....

Gracias amiga por el aporte poético,
que siempre te acompaña dejando derramada
la belleza y la sensibilidad que nace
y se crece en el interior del alma..

Atte.
María Del Carmen

miércoles, 19 de febrero de 2014

El recobrar la llave oculta...


Estar enamorado

Estar enamorado, amigos, es encontrar
el nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacer
frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel
en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que
reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de
la carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona,
la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera
que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz
profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la
perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad
de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde
se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de
un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado
prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de
cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los
perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo
recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera
que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo
ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del
corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de
la música sin tasa.

Estar enamorado, amigos, es adueñarse de
las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la
cabeza distraída.
Es recordar a Garcilazo cuando se siente la
canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las
primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de
una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña
con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay
fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre
la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda
confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una
pequeña lucecita.

Estar enamorado, amigos, es padecer espacio
y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de
las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con
las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las
lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias
del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo
tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna
todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea
de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no
volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de
tener las manos puras.

Autor;

Francisco Luis Bernárdez

Recitado por; 

 Eduardo Julián

lunes, 3 de febrero de 2014

Una forma de decir que te amo




Una forma de decir que te amo

Tengo un poema que no sé como comenzarlo
Perdía la dimensión de su tiempo y espacio,
No se si te amo, o te he amado,
O si eres tu la que me estas amando,
No sé si fue en esta orilla
donde las sombras reverencian al asfalto,
O si fue al otro lado
Donde los ruiseñores escriben trovas
y las leen sentados en las ramas del árbol.

No recuerdo lo senderos
por donde llegué hasta tu lado,
Si los camine con charol en los zapatos,
O si a mis pies le nacieron alas para ir descalzo

No se si hubo alguna estrella
Que dirigiera mis pasos,
O si fui en la estepa lobo solitario
Y tú el cervatillo perdido por mi habre soñado.

No me preguntes si las cicatrices de mi piel
Me las esculpió un viento espantado.
O si galones de algún triunfo alcanzado
O las heridas de tiempos fracasados,
Si alguna vez pensé en morir
Sobre baldosas de mármol
O como el girasol ahogado en el barro.

No me pidas un diccionario bien ordenado
Ni unos verbos bien conceptuados,
Que mi cuartilla siepre quedará en blanco
Mientras esta pasión sea un sentimiento
Que duerme a cielo razo.
Nientras el pensamiento
Aiempre llegue a tu orillacon retraso.

Autor;
José Manuel Huete García
Del segundo poemario,
La Pestañas del Girasol.

lunes, 20 de enero de 2014

La ciudad sin Laura



La ciudad sin Laura

 En la ciudad callada y sola mi voz despierta una profunda resonancia.
Mientras la noche va creciendo pronuncio un nombre y este nombre me
          acompaña.
La soledad es poderosa pero sucumbre ante mi voz enamorada.
No puede haber nada tan fuerte como una voz cuando esa voz es la del alma.
En el sonido con que suena siento el sonido de una música lejana.
Y en la energía que la mueve siento el calor de una remota llamarada.
Porque mi voz es una vaga reminiscencia de la música sin causa.
Para poblar este desierto me basta y sobra con decir una palabra.
El dulce nombre que pronuncio para poblar este desierto es el de Laura.

      Las cosas son inteligibles porque este nombre de mujer las ilumina.
Porque este nombre las arranca de las tinieblas en que estaban sumergidas.
Una por una recuperan su resplandor espiritual y resucitan.
Una por una se levantan con el candor y la belleza que tenían.
La oscuridad desaparece mientras el sueño silencioso se disipa.
Por este nombre de los nombres hasta la muerte sin palabras tiene vida.
Ya no resuena entre las cosas el gran torrente de las noches y los días.
El tiempo calla y se detiene para escuchar esta perfecta melodía.
Mi vida entera permanece porque este nombre que recuerdo no me olvida.
Portque este nombre me sostiene con emoción desde su tierna lejanía.

      Cuando mi boca lo ignoraba, la soledad era más homda que el silencio.
Cuando mi bodca estaba muda, mi corazón era invisible como el viento.
Se conocía que vivía por la canción que lo tenía prisionero.
Pero vivía en otro mundo; para las cosas de este mundo estaba muerto.
La pesadumbre de las horas era más íntima que nunca en aquel tiempo.
Porque las noches eran largas; porque los días de las noches eran lentos.
La tierra estaba más obscura porque faltaban las estrellas en el cielo.
El manantial de donde brota la luz que alumbra el corazón estaba seco.
¿Qué hubiera sido de mi vida sin este nombre que pronuncio en el desierto?
¿Qué hubiera sido de mi vida sin este amor que me acompaña desde lejos?

      Lejos está la dulce causa del corazón, de la cabeza y de la mano.
Pero su ausencia es la del río, que con la fuente que lo llora vive atado.
Nunca he sentido como ahora la vecindad de la mujer que estoy cantando.
Cuando el amor está presente no puede haber nada escondido ni lejano.
La luz del fuego que me alumbra ¿no es la del fuego en que se quema sin
          descanso?
Aunque las lenguas se interpongan entre nosotros, ya no pueden separarnos.
Porque el amor que vence al tiempo no puede estar sino a cubierto del
          espacio.
Entre la dicha y mi existencia la diferencia que hubo ayer se va borrando.
El ser que nombro es el que, siendo, me da una vida sin dolor ni sobresaltos.
   

martes, 7 de enero de 2014

La estrella que se pierde en la aurora



Poema del Extasis

No... nunca fue mi mano más lenta que en la hora
secretamente mía de aquella noche aquella.
fue así como una nube cuando oculta una estrella
O así como una estrella que se pierde en la aurora.

Nunca tuvo mi mano más quietud impaciente,
semejante a la mano de un ladrón inexperto.
Porque fue como un buque que oscilara en el puerto
con el ansia inconforme de zarpar de repente.

Si, aquella noche... noche para soñar en vano
o encender una estrella... O apagar una duda.
Surgió bajo mi mano tu belleza desnuda
como si tu belleza surgiera de mi mano.

Ni una sola palabra de temor o reproche
abrevió el retardado placer del desenlace.
Como crece un jacinto frente al alba que nace
o como nace el alba del fondo de la noche.

No... nunca fue una mano más lenta ni más leve
que mi mano de amante con su gesto de amigo.
Eras como la nieve cayendo sobre el trigo
o un trigo milagroso brotando de la nieve.

Y tu estabas inmóvil bajo la selva rosa
como una flor fantástica que se abriera en el lecho.
Mientras mi mano lenta descubría en tu pecho
dos motivos iguales para llamarte hermosa.

Pero desde esa noche de calma y de tormenta
desorientadamente vacilé en una duda.
Si cerraste los ojos por no verte desnuda
o bien porque mi mano fue demasiado lenta.

Autor: José Angel Buesa
Declamada por: José Domingo Castaño