LOS AMORES DE LA GATA COQUETA
LOS AMORES DE LA GATA COQUETA

Los amigos son ángeles que sujetan tus alas, cuando estas no pueden recordar como volar. Anonimo



Una semilla germinada con amor, será mañana una hermosa flor...

domingo, 27 de mayo de 2012

Seremos dos extraños pero nunca olvido


Elegía Lamentable

Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quien sabe cuantos años...
yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y asi mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tu bajaras los ojos y apretaras el paso,
y yo, discretamente, me cambiare de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...

Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasaran los meses, y tendrás otro amante:
y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casaras con el.
Y ya, mas que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.

Acaso, cuando llueva, recordaras un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás nunca mas te pongas aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles tu almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a Misa,
de tu casa a la Iglesia, perderás tu sonrisa.

¿Qué mas puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca la siesta:
tras fregar los platos y tender las camas,
te pasaras las noches sacando crucigramas...
y asi, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aun no existen sollozaran tu nombre,
y cerraran tus ojos los hijos de otro hombre.

No me importa quién pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.
Y el vaso que embriagara mi ilusión o mi hastío,
aunque esté en otra mano, seguirá siendo mío.
Por eso puedes irte, mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para, no detiene la hora,
y tú serás la misma de las noches aquellas,
aunque cierres los ojos por no ver las estrellas...
José Angel Buesa

domingo, 20 de mayo de 2012

El silencio de tu sombra y la mía




Cuando estemos viejos
y se nos achique el paisaje en los ojos
y el sol del invierno se nos ponga flojo
y nos cachetee la cara el espejo
cuando estemos viejos
y tiemblen mis manos al tomar las tuyas
y nos falte el llanto
la risa y la bulla
de esos dos diablillos
que ya estarán lejos.

Cuando estemos viejos
cuando estemos solos
cuando no haya nada
y nos duela todo
cuando solo exista la casa vacía
y anden en silencio tu sombra y la mía
nos querremos tanto!
que nuestro cariño
llenará la ausencia de esos dos chiquillos...

Cuando estemos viejos
yo te lo prometo, compañera mía!
serán nuestros años plenos de dulzura
serán nuestras horas llenas de poesía
andaremos juntos, viejitos inquietos
las 4 estaciones de un mundo de nietos
y verás, mi vida, que miente el espejo
pues seremos novios
cuando...estemos viejos...

Autor; Francisco Stanley
Declamado por; Manuel Bernal

sábado, 12 de mayo de 2012

Cuando no escuchabas mis razones


Te he querido tanto

Te he querido tanto... y de tantas maneras...
que me parece imposible
inventar nuevas formas de amor.

Te he querido con timidez,
cuando pensaba que era yo lo único
que amaba entre los dos.

También con tristeza y añoranza,
cuando estaba solo pensando en ti,
y dándome cuenta que no sabía
estar lejos de ti ni un momento.

Te he querido tanto... y de tantas maneras,
que me parece imposible que nadie
pueda llegar a querer más que yo.

Te he querido con paciencia,
por llegar a comprenderte y hacer mía tus ideas.

Te he querido con egoísmo,
por no querer compartirte con nadie,
con miedo a perderte.

Te he querido a gritos,
cuando no escuchabas mis razones...

Te he querido tanto... y de tantas maneras...
que parece imposible
inventar nuevas formas de amor.

Te he querido con el deseo,
y el ansia por hacer el amor contigo,
hasta consumirnos los dos.

Y se que tú has llegado a quererme,
por haber compartido tantas cosas.

Te he querido tanto... y de tantas maneras
que me parece imposible que hoy...
haya un solo modo de amarte...
y ese sea tu recuerdo.

Autor; Manolo Otero
Declamdo por; Fernando Calcutta